Es un vino fresco, amable, delicado, armónico y con una acidez muy agradable.
Maridaje: Lambrusco es uno de los vinos más eclécticos y combinables del mundo. Se sirve con pescados condimentados, embutidos cocidos, carnes de ternera poco condimentadas, pastas rellenas y pizzas ligeras. Temperatura de servicio entre 8° C y 10° C.