Vino de cuerpo intenso, fresco y encantador, con taninos sedosos que, por su amable estructura, invita a beber el siguiente trago.
Maridaje: En las versiones jóvenes, esta Barbera d’Alba es un vino que puede acompañar una amplia gama de platillos, por ejemplo, puntas de filete de ternera en reducción de jugo de carne. Sin embargo, si envejece, va perfecto con quesos maduros o azules, como el gorgonzola; también puede acompañar cortes a la parrilla o carne de caza, por ejemplo, un confit de canard. Temperatura de servicio: 20º C.