Vino blanco de color pajizo, con reflejos dorados característicos, persistente, afrutado, fino y penetrante, decidido, muy mineral y extrovertido sin perder su característica elegancia.
Maridaje: Vino para gran variedad de platillos, pastas y pizzas, óptimo como aperitivo, un blanco a la altura de buenos tintos, es un vino para descubrir.